María respiraba agitádamente, el corazón le latía a
cien por hora y cada dos por tres se giraba para mirar por el cristal de atrás,
creyendo ver de nuevo aquellas miradas vidriosas o a el...
-¿Esta bien señorita?- preguntó el taxista d
Anochecía, a medida que el sol se ocultaba la
ciudad despertaba, se animaba y las céntricas calles comenzaban a llenarse de
jóvenes dispuestos a pasarlo bien. María era una de ellas, aunque no lo estaba
pasando precisamente bien en ese mome
Rubén no reconocía a Adriana, durante años había
sido una pacata reprimida y en ese instante se comportaba como una puta ansiosa,
dudó, pero se dijo que no dejaría pasar aquella ocasión ni por todo el oro del
mundo. Mientras se percibía
Rubén no reconocía a Adriana, durante años había
sido una pacata reprimida y en ese instante se comportaba como una puta ansiosa,
dudó, pero se dijo que no dejaría pasar aquella ocasión ni por todo el oro del
mundo. Mientras se percibía
Raquel sostenía una fotografía y se la mostró a su
hermana
. Aquella noche habían dormido muy poco y ahora, los cuatro desayunaban
semi desnudos en la cocina, con la máxima naturalidad del mundo, dando buena
cuenta de varias tostadas con me