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La Abuela (II)


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con algo de pena termino de orinar
y levantándose se seco los labios de la vagina, traía puesta
una batita transparente y no llevaba puestas ni bragas ni sostén,
"Discúlpame Leo, pense que todos estarían dormidos,
por eso no puse el pasador", "no te preocupes Yani", le
dije sin poder quitar mi mirada de su húmeda y hermosa vagina rasurada,
"me das permiso", y sin aguantar mas saque mi palo erecto para
orinar pues ya no aguantaba mas, con sorpresa vi como ella no se retiro,
es mas se quedo ahí contemplando el espectáculo que yo le
ofrecía, tarde como dos minutos en descargar mi vejiga, pues fue
mucho aguantar, note que una vez liberada la presión mi pene seguía
erecto, me disponía a guardar a mi amiguito cuando "¿que
no te vas a limpiar el glande?, por eso es que ustedes los hombres siempre
tienen manchada la parte de adelante de sus pantalones", y diciendo
esto agarro un pedazo de papel higiénico y tomo mi pene, dejo libre
la cabeza y se puso a secarlo dedicadamente, yo no cabia en mi gozo, ya
que al hacer esto se inclino y al ser tan pequeña su bata dejo sus
morenas nalgas a la vista, yo me quede absorto en tan bellas posaderas,
"no seas mirón", ella empezó entonces un vaivén
en mi polla que hizo que se me erizara al máximo, yo le dije "Yani,
por favor, no me hagas eso, no querrás sufrir las consecuencias",
"ay tu pues que me vas a hacer" y diciendo esto se sentó
en el retrete y comenzó mas rápidamente la batalla con mi
pene, al hacer esto, el listón que sujetaba sus dos tetazas dentro
de la bata se soltó dejándome ver esos portentosos senos,
morenos como toda ella, grandes y duros, yo ya no me aguante mas y me derrame
sobre ellos, "eres malo muchachito, no me dejaste hacer nada",
yo en un movimiento atrevido le agarre las tetas y comencé a proporcionarle
un exquisito masaje, para ella y para mi, después me pidió
que le pasara la polla por entre las tetas, cosa que hice y me volví
a venir esta vez en su cara, ella también lo hizo dejando sus jugos
en el retrete, "será mejor que regresemos a nuestras habitaciones,
pero quiero que me la metas para que me hagas gozar mas que ahora, pero
eso ya será otro dia.

Nos despedimos y cada quien se dirigió
a su habitación.

Continuará...




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