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La Abuela (III)


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"Yani ayudame con esto"

escuche lo que parecia la voz de
doña Magda, despues silencio, despues

"metemelo hija, bien mas mas,
metemelo todo"

al escuchar esto mi verga se paro
de inmediato, yo me encontraba aun sentado en el jacuzzi,

"damelo, damelo Yani con fuerza,
duro"

, mi primera reaccion fue lavantarme,
completamente empapadoy con el pene en son de guerra

"Ya, Yani asi"

, con indecision me fui acercando
a la puerta, pues si estaban haciendo lo que parecia no creo que les caeria
mal ! una manita, en eso escuche pasos dirigiendose rumbo a el cuarto de
baño y yo ahi con la verga parada, no sabia que hacer, cuando vi
a doña Magda parada en la puerta sabia que no tendria escapatoria,


"¡pero Leo que estas
haciendo aqui aaay"

increiblemente despues de tal bochorno
mi palo seguia erecto, Yani entro al momento que doña Magda salia
despavorida de el cuarto de baño,

"Mi rey como te has puesto,
pero que hacias aqui?"

"pense que no habria nadie
en un buen rato y por eso me atrevi"

"pues ya vez regresamos porque
a estas mujeres se les olvidaron algunas cosas, tanto que me estaban apresurando,
mira ponte la toalla y ve a cambiarte, yo hablo con mi mama para calmarla"

me puse la toalla pero mi ereccion
no cedia.

"Si que traes gana Leo, lastima
que ahorita no podamos que si no"

sali de la habitacion de doña
Magda completamente desolado y ya hasta le hablaba a mi pene tratando de
que se calmara pero no respondia seguia erecto, asi llegue a la habitacion
que compartia con mis amigos y la abuela, la puerta estaba cerrada, la
abri y cual fue mi sorpresa al descubrir precisamente en el momento que
entre a la abuela doña Candida inclinada hacia el frente y yo con
una vista de sus asentaderas y de su boosque pues justo en ese momento
se bajaba las bragas, mi toalla cedio ante la furia de mi miembro, le puse
seguro a la puerta y la abuela me vio incrédula.

"muchacho, que haces desnudo,
deberias tocar"

no la escuche, la agarre de las
caderas y comence a bombearla

"ay muchacho mas mas damelo
todo, asi asi aaaaaahhhhh"

la abuela se estremecia en cada
embestida que yo le proporcionaba, la abuelita se arremangaba la falda
para que yo pudiera agarrar su piel desnuda pero yo de lo que me afianzaba
era de sus tetas metiendosela hasta la mas hondo

"me vengo muchacho, me vengo"

"pues con confianza doña
Candida que yo tambien ahi le voy"

y diciendo esto desenfunde mi pene
y le chorree las nalgas con frenesi, ella agarro un poco con los dedos
y se lo paso por la lengua delirando de placer, despues de esto las tres
mujeres partieron rumbo a su cita previa y yo me quede agotado por tan
delicioso esfuerzo.

Continuará...




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